Declaración e IRPF

Comisiones y gastos: qué puedes restar al calcular la ganancia

Por Equipo editorial de CriptoHacienda·Publicado el 03 de septiembre de 2026··7 min de lectura

Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España

Casi nadie declara mal las comisiones por picardía. Se declaran mal porque el importe parece despreciable —un 0,1 % aquí, dos euros allá— y porque el informe del exchange las muestra en una columna aparte que es fácil ignorar. Sumadas al cabo de trescientas operaciones dejan de ser despreciables, y sumadas del lado equivocado convierten una declaración correcta en una que paga de más.

La buena noticia es que la regla es corta y está en la ley, no en una interpretación discutible.

La regla: el valor de adquisición sube, el de transmisión baja

El artículo 35 de la Ley del IRPF define los dos extremos del cálculo:

  • Valor de adquisición = importe real de la compra más los gastos y tributos inherentes a la adquisición, excluidos los intereses, satisfechos por el adquirente.
  • Valor de transmisión = importe real de la venta menos los gastos y tributos inherentes a la transmisión satisfechos por el transmitente.

O sea: la comisión que pagas al comprar sube tu coste, y la que pagas al vender baja tu ingreso. Las dos empujan en la misma dirección, hacia una ganancia menor. Y el manual práctico del IRPF de la Agencia Tributaria lo aplica expresamente a las monedas virtuales, hablando de los gastos y tributos que se originan por la realización de esas operaciones.

Toda la discusión práctica se concentra en una palabra: inherentes. Un gasto es inherente cuando existe porque existe esa operación concreta. Si el gasto se habría producido igual sin la compra o sin la venta, no lo es.

Qué resta y qué no

Gasto ¿Reduce la ganancia? Dónde entra
Comisión de compra del exchange (maker/taker) Suma al valor de adquisición
Comisión de venta del exchange Resta del valor de transmisión
Comisión en una permuta cripto-cripto Reparte entre la punta de salida y la de entrada
Comisión de red (gas) para ejecutar la compra o la venta Es inherente a esa operación
Diferencial de la compra instantánea "un clic" Ya está dentro No es una línea aparte: es tu precio real
Comisión por retirar cripto a tu propia wallet No No hay transmisión que la origine
Comisión por retirar euros al banco (SEPA, tarjeta) No Posterior a la venta, no inherente a ella
Cuota mensual premium o de suscripción del exchange No No se vincula a una operación concreta
Comisión anual de custodia No Gasto de mantenimiento, no de transmisión
Intereses de un préstamo para comprar cripto No La ley los excluye expresamente
Hardware wallet, VPN, ordenador, software fiscal, asesor No No son inherentes a una transmisión
Pérdidas por slippage en un swap Ya están dentro El precio ejecutado es el que vale

La línea de la retirada de euros sorprende a mucha gente, porque intuitivamente parece parte de la operación. No lo es: cuando pagas esa comisión, la venta ya se produjo y la ganancia ya nació. Es un coste de mover dinero, no de transmitir el activo.

El gas pagado en la propia criptomoneda

Aquí hay un matiz que casi ninguna guía menciona y conviene tener en la cabeza cuando se opera en cadena.

Cuando pagas 0,004 ETH de comisión de red, estás haciendo dos cosas a la vez: soportar un gasto y disponer de 0,004 ETH que tenían su propio coste de adquisición. Con el criterio prudente, esa disposición es en sí misma una alteración patrimonial: se transmiten 0,004 ETH por su valor de mercado del momento, con la ganancia o pérdida que corresponda frente a su coste FIFO.

En importes pequeños el efecto es marginal y no merece la pena discutirlo. En una cuenta con actividad intensa en cadena durante años, la suma de comisiones de red es un número de cuatro cifras y su tratamiento deja de ser irrelevante. La Agencia Tributaria no se ha pronunciado de frente sobre este punto; lo defendible es aplicar un criterio, aplicarlo igual todos los años y poder explicarlo.

Comisiones cobradas en cripto

Muchos exchanges cobran en su propio token a cambio de un descuento. Eso no cambia la deducibilidad, pero sí obliga a un paso más: valorar la comisión en euros al cambio del momento para poder sumarla al coste o restarla del ingreso. Un informe que trae la comisión expresada en BNB o en el token de turno y la declaración hecha con ese número sin convertir es un error de importe que, además, es fácil de detectar desde fuera.

Cuánto cambia el resultado

Un caso conservador, sin nada exótico:

Concepto Importe
Compras del ejercicio 60.000 €
Comisiones de compra (0,1 %) 60 €
Ventas del ejercicio 78.000 €
Comisiones de venta (0,1 %) 78 €
Ganancia sin considerar comisiones 18.000 €
Ganancia con comisiones bien imputadas 17.862 €
Diferencia de cuota al 21 % –29 €

Veintinueve euros no arreglan la vida de nadie. Pero el mismo perfil operando con 400 movimientos anuales y comisiones del 0,2 % en ambas puntas mueve varios cientos de euros al año, y sobre todo produce un número que coincide con lo que el exchange informó a la Agencia Tributaria en el modelo 173. La coherencia con los datos que la AEAT ya tiene vale más que el ahorro.

Un caso distinto: cuando hay actividad económica

Todo lo anterior es el marco de las ganancias patrimoniales, que es donde tributa el inversor particular. Si la operativa llega a calificarse como actividad económica —con medios materiales y humanos ordenados por cuenta propia, no simplemente por operar mucho—, el marco cambia por completo: entran gastos deducibles de actividad, y también el alta censal y las obligaciones que la acompañan. La frontera, con el criterio de la Dirección General de Tributos, está en trading como actividad económica. Para la mayoría de perfiles la respuesta es que no, y la mayoría de gastos "de tu setup" no restan nada.

La prueba

Un gasto que no puedes acreditar no existe a efectos de una comprobación. Lo mínimo que hay que conservar:

  • El informe de operaciones completo de cada plataforma, con la columna de comisión y la divisa en que se cobró.
  • Los justificantes de las comisiones de red, que solo viven en la cadena: guarda el hash de la transacción.
  • La correspondencia entre cada comisión y la operación que la originó. Una suma agregada de comisiones al final del año no acredita que sean inherentes a transmisiones concretas.

Si el histórico ya se perdió, el camino es el de reconstruir el historial: hay más material recuperable del que parece.

Checklist

  1. Suma al coste las comisiones de compra; resta del ingreso las de venta.
  2. En las permutas, reparte la comisión entre las dos puntas.
  3. Convierte a euros del día las comisiones cobradas en cripto.
  4. No restes retiradas a euros, cuotas de suscripción, custodia ni intereses.
  5. Trata el gas con un criterio único y sostenido en el tiempo.
  6. Guarda el informe con la columna de comisión y los hashes de las operaciones en cadena.
  7. Comprueba que tu ganancia declarada es coherente con lo que informó el exchange.

Dónde entra CriptoHacienda

Las comisiones son el ejemplo perfecto de un problema que no es conceptual sino de volumen: hay que imputar cada una a su operación, en su divisa, al cambio de su momento.

CriptoHacienda importa el histórico con las comisiones tal como las cobró cada plataforma, las convierte a euros a la fecha de cada operación y las imputa al lado correcto del cálculo —al coste si es de compra, al ingreso si es de venta— antes de aplicar FIFO. En el informe final cada operación muestra su comisión, para que el número sea defendible y no una estimación.

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