Memecoins, preventas y launchpads: cómo se declara todo eso
Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España
El perfil es reconocible: 900 operaciones en un año, cuarenta tokens que ya no valen nada, tres que salieron bien y una cartera que, en euros, ha subido bastante menos de lo que parece. Y una pregunta razonable en abril: ¿cómo se declara esto?
La respuesta corta es que no hay un régimen especial para memecoins. Se aplican las reglas de siempre, y el problema no es jurídico: es de volumen y de prueba.
La regla que lo gobierna todo: cada swap es una permuta
En un DEX no vendes a euros: cambias SOL por un token, ese token por otro y a veces vuelves a SOL. Fiscalmente, cada uno de esos cambios es una permuta, con el artículo 37.1.h) de la Ley del IRPF fijando el valor de transmisión en el mayor de dos: el valor de mercado del bien entregado o el del recibido.
Consecuencia práctica: cuando compras un memecoin pagando con SOL, afloras la plusvalía acumulada del SOL en ese momento, aunque no toques un euro. Y cuando lo vendes, calculas la ganancia del memecoin partiendo de aquel valor. El desarrollo está en cambiar una cripto por otra tributa.
Ejemplo completo. Compras 10 SOL a 80 € cada uno (800 € de coste). Meses después, con SOL a 180 €, usas 5 SOL para entrar en un memecoin:
- La entrada. Entregas 5 SOL con coste de adquisición de 400 € y valor de mercado de 900 €. Ganancia patrimonial: 500 €. El memecoin queda con valor de adquisición de 900 €.
- La salida. Vendes el memecoin por 6.000 € en USDC. Ganancia: 6.000 − 900 = 5.100 €.
- Total tributable del ciclo: 5.600 €, en la base del ahorro, aunque el dinero siga en stablecoins y no haya pasado por tu banco.
Ese es el punto que descoloca a casi todo el mundo: el impuesto no espera a que retires a euros.
Preventas, presales y launchpads
- Comprometer fondos en una preventa no es, por sí mismo, un hecho imponible: estás adquiriendo. Pero si pagas con cripto, esa entrega sí es una permuta y tributa como el punto 1 del ejemplo.
- Recibir el token fija su valor de adquisición: lo que entregaste, valorado en euros al cambio de ese día. Si el reparto es gratuito —un airdrop del launchpad por participar—, la calificación es otra: ganancia patrimonial que no deriva de transmisión, valorada al precio del día en que se acredita y llevada a la base general, como se explica en airdrops y forks.
- Si el token nunca se entrega porque el proyecto desaparece, no tienes una pérdida automática: tienes un crédito incobrable, y el artículo 14.2.k) de la Ley del IRPF exige un procedimiento concursal, una quita o un año desde el inicio de un procedimiento judicial de ejecución. Poner una denuncia no abre ese plazo. Está desarrollado en pérdidas por hackeo, estafa o exchange quebrado.
Valorar un token que no cotiza en ningún sitio
Aquí está la duda técnica más repetida, y tiene una respuesta operativa: valora por el lado que sí conoces. Si entregaste 2 SOL por un token recién lanzado, el valor de mercado de esos 2 SOL en euros, en ese momento, es la mejor referencia de la operación, y es además la que exige el artículo 37.1.h) cuando el otro lado no tiene precio fiable.
Reglas de higiene para que el cálculo aguante una revisión:
- Usa una sola fuente de precios para todo el ejercicio y déjala documentada. El criterio general está en tipo de cambio y valoración.
- Para tokens sin par en euros, encadena: token → SOL o ETH → EUR, con la cotización de la hora de la operación.
- Guarda el hash de cada transacción. Es lo único que no se puede reconstruir después.
Comisiones y gas: sí, se restan
Las comisiones de red y de plataforma aumentan el valor de adquisición cuando compras y reducen el de transmisión cuando vendes. Con cientos de swaps en cadenas baratas la suma es pequeña, pero con gas de Ethereum en horas malas puede ser un porcentaje relevante del resultado. Cómo se imputan, en comisiones y gastos deducibles.
Lo que no es deducible: el gas de una transacción fallida, por más que duela, ni el coste de herramientas de sniping o de suscripciones de señales si no eres actividad económica.
Los tokens que valen cero
Un token que cotiza a 0,0000001 y no tiene liquidez no genera pérdida por el hecho de valer nada. La pérdida patrimonial nace con la transmisión. En la práctica hay dos vías:
- Venderlo aunque sea por céntimos, si queda alguna contrapartida en el DEX. Es una transmisión efectiva y genera la pérdida, que compensa con tus ganancias del ahorro.
- Enviarlo a una dirección de quema, documentando la operación. Es más discutible y conviene dejar por escrito el razonamiento.
Y un aviso que en memecoins se ignora siempre: la regla antiaplicación. Si recompras el mismo token dentro de los doce meses anteriores o posteriores a la venta con pérdidas, esa pérdida no se computa en el ejercicio —queda diferida—, por la vía del artículo 33.5.f) para elementos no admitidos a negociación. En un mundo donde se entra y se sale del mismo token cinco veces en un mes, esto ocurre a diario. Está explicado en compensar pérdidas.
Tabla rápida del trader de memecoins
| Operación | Calificación | Base |
|---|---|---|
| Comprar el token con SOL o ETH | Permuta: ganancia o pérdida del activo entregado | Ahorro |
| Vender el token a stablecoin | Ganancia o pérdida patrimonial | Ahorro |
| Recibir un airdrop del launchpad | Ganancia sin transmisión previa | General |
| Recompensas por proveer liquidez | Según el diseño del protocolo | Ver DeFi |
| Gas de la operación | Mayor coste o menor transmisión | — |
| Token a cero, sin vender | Nada todavía | — |
| Token vendido por 0,01 € | Pérdida patrimonial | Ahorro |
¿Tanto volumen convierte esto en actividad económica?
Es la pregunta natural cuando alguien hace mil operaciones al año, y la respuesta habitual es no. Operar por cuenta propia con patrimonio propio, aunque sea con mucha frecuencia, sigue generando ganancias patrimoniales. La calificación cambia cuando hay ordenación por cuenta propia de medios con ánimo de intervenir en el mercado para terceros: gestionar dinero ajeno, cobrar por señales, montar un fondo. Los criterios, en trading como actividad económica.
Lo que sí cambia con el volumen es la carga de trabajo. Y ahí está el verdadero problema.
El problema real: el historial
Un año de memecoins deja rastro en tres o cuatro wallets, dos cadenas, varios routers de DEX y un exchange centralizado por el que entró el dinero. No hay ningún CSV que te den hecho. Lo que funciona:
- Exportar el histórico del exchange por el que entró y salió el fiat.
- Descargar los movimientos de cada dirección desde el explorador de su cadena.
- Marcar qué transferencias son entre carteras propias, que no tributan pero rompen el cálculo si se cuentan como ventas.
- Rehacer el FIFO por token, no por cartera: cada token tiene su propia cola de lotes.
Si el año ya está perdido, reconstruir el historial explica cómo se hace con lo que quede.
Dónde entra CriptoHacienda
CriptoHacienda está pensado justo para este caso: muchas operaciones, muchos activos y un cálculo que a mano no sale. Importa tus plataformas, aplica FIFO global por activo, valora cada permuta con precios históricos y separa lo que es traspaso entre cuentas propias de lo que es una venta. El resultado es un informe por ejercicio con las ganancias y pérdidas listas para las casillas de la Renta, y con el detalle de cada lote por si alguien pregunta.
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