Declaración e IRPF

Cambiar una criptomoneda por otra: cómo tributa la permuta

Por Equipo editorial de CriptoHacienda·Publicado el 03 de septiembre de 2026··7 min de lectura

Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España

De todas las creencias que circulan sobre fiscalidad cripto en España, hay una que se paga más cara que las demás: "mientras no lo pase a euros, no tributo". Es falsa, lleva siéndolo desde 2018, y sigue siendo el motivo por el que llegan liquidaciones a gente que nunca vio un ingreso en su cuenta bancaria.

La razón es que el IRPF no grava el dinero que entra en el banco. Grava la alteración en la composición del patrimonio que pone de manifiesto una ganancia o una pérdida. Y cambiar 0,4 BTC por 6 ETH altera la composición de tu patrimonio exactamente igual que venderlos por 30.000 €.

Lo que dice la ley, en dos artículos

El artículo 33.1 de la Ley del IRPF define la ganancia patrimonial como la variación en el valor del patrimonio que se pone de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en su composición. Una permuta es una alteración de manual: entregas un bien y recibes otro distinto.

El artículo 37.1.h) contiene la regla especial de valoración para las permutas, y es la parte que casi nadie aplica bien:

La ganancia o pérdida se determina por la diferencia entre el valor de adquisición del bien que se cede y el mayor de los dos siguientes: el valor de mercado del bien entregado, o el valor de mercado del bien que se recibe a cambio.

El propio manual práctico del IRPF de la Agencia Tributaria recoge esta regla en su capítulo de ganancias y pérdidas patrimoniales aplicada a monedas virtuales, y confirma que la permuta entre criptomonedas se integra en la base del ahorro, igual que una venta a euros.

La trampa del "mayor de los dos"

Casi todas las guías que circulan resumen esto como "se valora a precio de mercado". No es lo mismo. La ley obliga a comparar dos valoraciones y quedarse con la más alta, y eso solo es indiferente cuando ambas coinciden.

En un swap perfecto coinciden. En el mundo real se separan por tres motivos: el slippage en mercados poco profundos, la horquilla entre el precio del par que usas y el precio de referencia de cada moneda contra euro, y el hecho de que dos activos pueden cotizar a la vez a precios distintos en plataformas distintas.

Un ejemplo con números redondos:

Concepto Importe
Coste de adquisición de los 0,4 BTC entregados (FIFO) 18.000 €
Valor de mercado de los 0,4 BTC entregados 30.000 €
Valor de mercado de los 6 ETH recibidos 30.400 €
Valor de transmisión aplicable (el mayor) 30.400 €
Ganancia patrimonial 12.400 €

Si hubieras aplicado el valor de lo entregado, habrías declarado 12.000 €. La diferencia por operación es pequeña; multiplicada por cientos de swaps y revisada por un actuario que aplica la regla completa, deja de serlo.

Y hay una segunda consecuencia, esta a tu favor: el valor de transmisión que uses en la permuta es el valor de adquisición de la moneda que recibes. En el ejemplo, esos 6 ETH entran en tu cartera con un coste de 30.400 €. Aplicar la regla bien hoy te sube el coste de mañana. Aplicarla mal en las dos puntas es lo que genera una doble tributación silenciosa que nadie reclama.

Cuándo hay permuta aunque no lo parezca

El error habitual no es negar que un swap tributa; es no reconocer como swap la mitad de las operaciones que uno hace.

Operación ¿Es permuta? Nota
BTC → ETH en un exchange El caso de manual
BTC → USDT o USDC Una stablecoin es una moneda virtual, no un euro
Swap en un DEX (Uniswap, Jupiter…) Nadie lo informa por ti; ver fiscalidad DeFi
ETH → wstETH, BTC → WBTC Sí, según el criterio prudente Cambias un activo por otro con distinta naturaleza jurídica
Puentear un token entre cadenas Depende Si el activo recibido es el mismo activo, hay argumentos para no computarlo; si es un token envuelto emitido por un tercero, sí
Aportar o retirar liquidez en un pool Entregas dos activos y recibes un LP token, y viceversa
Comprar un NFT pagando en ETH Ver cómo tributan los NFT
Pagar un café con la tarjeta cripto Ver pagar con criptomonedas
Mover BTC de Binance a tu Ledger No Sigues siendo titular del mismo activo; ver autocustodia
Convertir una cantidad pequeña de dust a BNB Cantidades ridículas, obligación idéntica

Ese último detalle resume el problema: la obligación no distingue por importe. No hay mínimo por operación. Lo que hay es un umbral para tener que presentar declaración, que es otra cosa.

El momento en que nace la obligación

La imputación temporal es la del intercambio, no la de la retirada a euros. Si en marzo de 2026 cambiaste ETH por SOL y en 2028 vendes esos SOL a euros, la ganancia de la permuta es de 2026 y va en la Renta que se presenta en 2027. Retrasarla al año de la salida a euros es el segundo error más frecuente, y produce declaraciones que no cuadran con lo que el exchange informó en el modelo 173.

Esto tiene un efecto incómodo del que conviene ser consciente: puedes deber impuestos por un año en el que tu cartera acabó valiendo menos. Quien permutó en el pico y no vendió después tributa por la ganancia de la permuta aunque el activo recibido se haya desplomado. La pérdida posterior solo se materializa cuando se vende, y entonces se compensa con las reglas de la compensación de pérdidas, que tienen sus propios límites.

Cada permuta necesita un precio en euros del día

Para valorar una permuta hacen falta dos cosas que casi nunca están a mano: el precio en euros de ambas monedas en el momento exacto de la operación, y el coste de adquisición del lote entregado según FIFO, aplicado a toda tu cartera de esa moneda, no exchange por exchange.

Con veinte operaciones se hace a mano. Con seiscientas —una cifra normal en cualquiera que haya tocado DeFi un par de años— no se hace a mano, y ahí es donde empiezan los historiales inventados y los costes puestos a cero "por si acaso", que es exactamente la decisión que convierte una comprobación en una ganancia patrimonial no justificada.

Si llevas años sin declarar las permutas

Es la situación más común de todas, y tiene salida ordenada. Presentar autoliquidaciones complementarias de los ejercicios no prescritos antes de recibir cualquier requerimiento sustituye el régimen sancionador por un recargo por declaración extemporánea, que además se reduce si se paga en plazo. El detalle está en regularizar con complementaria, y los años que siguen abiertos, en prescripción.

Lo que no funciona es empezar a declarar limpio desde este año y dar por cerrado el pasado: los saldos que arrastras llevan dentro un coste de adquisición que tarde o temprano hay que justificar.

Checklist

  1. Trata cada swap, cada conversión a stablecoin y cada compra pagada en cripto como una transmisión.
  2. Valora la operación por el mayor entre lo entregado y lo recibido, y guarda el precio usado.
  3. Anota ese mismo valor como coste de adquisición de la moneda recibida.
  4. Imputa la ganancia al ejercicio del intercambio, no al de la salida a euros.
  5. Aplica FIFO sobre el conjunto de tu cartera de esa moneda.
  6. Excluye los traspasos entre wallets propias: no son transmisión.
  7. Si hay ejercicios abiertos sin declarar, regulariza antes de que llegue el requerimiento.

Dónde entra CriptoHacienda

El cuello de botella de todo lo anterior no es entender la regla, es aplicarla operación por operación con precios históricos fiables.

CriptoHacienda importa el histórico por API o CSV desde Binance, Kraken, Coinbase, Bit2Me y Bitvavo, identifica las permutas, las valora al cambio del momento, aplica FIFO sobre el conjunto de la cartera y encadena el valor de transmisión de cada permuta como coste de adquisición de la moneda recibida. El resultado es el informe del ejercicio con el desglose operación por operación que hace falta si algún día hay que explicarlo.

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