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Declaración e IRPF

Futuros perpetuos y funding rate: cómo se declaran en el IRPF

Por Equipo editorial de CriptoHacienda·Publicado el 20 de septiembre de 2026··5 min de lectura

Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España

Un futuro perpetuo no vence nunca. Esa es toda la gracia del producto y también el origen del lío fiscal: como no hay vencimiento, no hay una fecha natural en la que el contrato se liquide y te diga cuánto has ganado. En su lugar hay un goteo continuo de liquidaciones de financiación —el funding rate— que la mayoría de la gente ni mira hasta que le toca declarar.

El mecanismo, en treinta segundos

Para que el precio del perpetuo no se despegue del precio al contado, cada ocho horas —tres veces al día en la mayoría de plataformas— se calcula una tasa de financiación. Si el perpetuo cotiza por encima del contado, los largos pagan a los cortos. Si cotiza por debajo, al revés. Ese pago no lo cobra el exchange: lo cobra el otro lado del mercado.

Sobre una posición abierta durante un mes, eso son unas noventa liquidaciones. Todas con su importe, casi siempre en USDT, y ninguna en tu extracto bancario.

Calificación: ganancia patrimonial, no rendimiento

El resultado de una posición en derivados fuera de una actividad económica es ganancia o pérdida patrimonial, y se integra en la base del ahorro. No es rendimiento del capital mobiliario, aunque el funding se parezca a un interés y aunque algunas plataformas lo etiqueten como interest en el CSV.

La diferencia no es cosmética:

  • Una pérdida en derivados se compensa sin límite con las ganancias de tus ventas de bitcoin, de acciones o de fondos, porque todas viven en la misma base.
  • El saldo negativo que quede después se compensa hasta con el 25 % de tus rendimientos del capital mobiliario de ese año.
  • Lo que siga sin compensar se arrastra cuatro ejercicios. Esto está desarrollado en cómo compensar pérdidas en el IRPF.

Si lo declarases como rendimiento, perderías esa compensación cruzada y, además, estarías contradiciendo tu propio CSV.

Dónde encaja el funding

El funding forma parte del resultado de la operación: es un coste o un ingreso que nace de mantener la posición abierta. Hay dos formas defendibles de llevarlo, y una indefendible.

Lo correcto, versión ortodoxa: cada liquidación de financiación es una alteración patrimonial con su fecha. Cobras 3 USDT a las 08:00 del 14 de marzo, los valoras en euros ese día y eso es ganancia. Pagas 5 USDT a las 16:00, pérdida.

Lo correcto, versión practicable: imputar el funding al resultado de la posición a la que pertenece, de modo que la posición cerrada refleje el neto de precio y financiación. Es lo que hace cualquier plataforma que calcule el realized PnL completo, y es consistente siempre que lo apliques igual todo el año y conserves el detalle.

Lo indefendible: ignorarlo. Si solo declaras la diferencia de precio de entrada y salida, tu resultado no coincide con el saldo que la plataforma reporta, y desde 2026 ese saldo llega a la Agencia Tributaria por vía automática.

El margen en USDT: la ganancia que nadie ve

Esta es la parte que se salta casi todo el mundo. En un perpetuo de cripto, el colateral no son euros: es USDT, USDC o el propio bitcoin. Eso multiplica los hechos imponibles.

  1. Al fondear la cuenta. Compraste USDT hace ocho meses a 0,91 €. Hoy el dólar está a 0,95 €. Cuando esos USDT se emplean en una operación con resultado, la diferencia de cambio aflora. Es el problema de las stablecoins y el tipo de cambio del dólar, y no desaparece porque el saldo «nunca salga del exchange».
  2. Al cerrar la posición. Tu beneficio viene expresado en USDT. Para declararlo necesitas convertirlo a euros al tipo del día en que se realizó, no al del 31 de diciembre ni al de cuando lo retiraste.
  3. Al retirar. Si luego cambias esos USDT a euros, esa conversión es otra alteración patrimonial, con su propia diferencia de cambio.

Tres capas para lo que en tu cabeza fue «una operación». Ninguna plataforma te las presenta separadas.

Lo que un CSV de perpetuos suele esconder

  • Las comisiones de maker y taker, que son gasto inherente y reducen el resultado. Nunca se declaran aparte: forman parte del neto.
  • Las liquidaciones forzosas. Una liquidación es un cierre de posición como cualquier otro: genera una pérdida patrimonial declarable, normalmente grande. Es dinero que se recupera en forma de compensación con otras ganancias, así que es lo último que conviene olvidar.
  • El fondo de seguro. Lo que la plataforma te descuenta al liquidar forma parte de la pérdida.
  • Los bonos de bienvenida y las devoluciones de comisiones en token: son renta el día en que están a tu disposición, y crean su propio lote.

¿Esto me convierte en autónomo?

La pregunta aparece siempre con los perpetuos, porque el volumen es alto y las operaciones son muchas. La respuesta corta: operar mucho no crea por sí solo una actividad económica. Lo que la crea es ordenar medios de producción por cuenta propia —local, empleados, capital ajeno estructurado, clientes— y eso no ocurre por abrir cien posiciones al mes desde el móvil. El criterio, con sus matices, está en cuándo el trading es actividad económica.

Lo que sí cambia con el volumen es la carga administrativa. Diez mil liquidaciones de funding no se cuadran a mano, y la Agencia Tributaria no acepta «la plataforma no me lo daba» como excusa: la carga de la prueba del valor de adquisición es tuya.


CriptoHacienda procesa los históricos de derivados de los principales exchanges, separa el resultado de cada posición cerrada del movimiento del colateral y convierte cada importe a euros con la cotización del momento. Puedes ver el panorama completo del producto en la guía de futuros y derivados cripto.

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