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Declaración e IRPF

Tu bróker dice «sin comisiones»: el spread también es valor de adquisición

Por Equipo editorial de CriptoHacienda·Publicado el 19 de septiembre de 2026··4 min de lectura

Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España

Hay dos maneras muy distintas de comprar una criptomoneda, y el extracto que descargas después no se parece en nada.

En un exchange con libro de órdenes —Binance, Kraken, Bitvavo— compras a otro usuario. La plataforma cruza las dos puntas y cobra una comisión que aparece en su propia línea: «fee: 1,75 €». Todo explícito.

En un bróker —Coinmerce, y buena parte de las apps holandesas, alemanas y españolas de compra rápida— compras a la plataforma. Ella te da un precio, tú aceptas, y no hay ninguna línea de comisión. De ahí el reclamo de «sin comisiones».

No es mentira, pero tampoco es gratis. El coste está dentro del precio, y tiene nombre: el spread.

Qué es exactamente el spread

El bróker te vende a un precio algo por encima del de mercado y te recompra algo por debajo. Esa horquilla es su margen. Si el bitcoin cotiza a 60.000 € y el bróker te lo vende a 60.900 €, has pagado un 1,5 % de coste que en ningún sitio se llama comisión.

Para el IRPF, la pregunta relevante es sencilla: ¿cuál es tu valor de adquisición?

La respuesta también: el artículo 35 de la Ley del IRPF define el valor de adquisición como el importe real por el que se hubiera efectuado la adquisición, más los gastos y tributos inherentes. El importe real que tú pagaste fueron 60.900 €. No 60.000. El spread no es un gasto añadido que haya que justificar aparte: ya está dentro del precio que salió de tu cuenta.

Esto juega a tu favor, y es justo lo contrario de lo que mucha gente teme. Un valor de adquisición más alto significa menos ganancia cuando vendas.

El error que sí cuesta dinero

El problema aparece cuando el valor de adquisición se reconstruye a partir de la cotización de mercado en vez de a partir de lo que pagaste.

Ocurre más de lo que parece: alguien pierde el extracto, recuerda la fecha de la compra, busca el precio de ese día en una web de cotizaciones y lo apunta. Acaba de regalarle a Hacienda todo el spread.

Con números, sobre 10.000 € invertidos en un bróker con un 1,5 % de diferencial:

Concepto Con el precio de mercado Con lo que pagaste
Valor de adquisición 9.852 € 10.000 €
Venta posterior 15.000 € 15.000 €
Ganancia declarada 5.148 € 5.000 €

Son 148 € de ganancia inventada, unos 28 € de impuesto de más, en una sola compra. Repítelo en una cartera construida a base de compras pequeñas durante tres años y la cifra deja de ser anecdótica.

Y va en los dos sentidos: en la venta, el valor de transmisión es lo que realmente ingresaste, ya descontado el spread del bróker. Usar la cotización de mercado te haría declarar un importe de venta superior al que llegó a tu cuenta.

Por qué esto complica el FIFO

El método FIFO exige que cada lote conserve su fecha y su coste. En un bróker, cada lote lleva además su propio spread incorporado, y el spread no es constante: se ensancha en momentos de volatilidad y varía entre monedas. Dos compras del mismo importe, la misma semana, pueden tener costes efectivos distintos.

Por eso la regla práctica es siempre la misma: el valor de adquisición sale del extracto, nunca de una web de precios. La cotización de mercado solo entra en escena para las operaciones que no tienen un importe en euros propio, como las permutas entre criptomonedas.

Tres sitios más donde se esconde el mismo coste

Los planes de compra recurrente. Una aportación semanal de 25 € son 52 lotes al año, cada uno con su spread. Nadie revisa 52 líneas a mano, y ahí es donde el precio medio inventado se cuela en la declaración.

Los pares cripto-cripto del bróker. Cuando cambias una moneda por otra dentro de la app, el spread se aplica en las dos patas. La operación se valora en euros en ambos lados, y el euro relevante es el efectivo, no el teórico.

Las retiradas a tu monedero. La comisión de red sí suele aparecer como línea independiente, y ahí hay otra pregunta distinta: qué gastos son deducibles y cuáles no.

La conclusión, en una línea

«Sin comisiones» es una frase de marketing, no un dato fiscal. Lo que determina tu impuesto es cuánto dinero salió de tu cuenta y cuánto volvió a entrar. Si tienes los extractos, tienes las dos cifras. Si no los tienes, empieza por reconstruir el historial antes de tocar la declaración.


CriptoHacienda toma el importe efectivo de cada operación tal y como viene en tu extracto —spread incluido— y aplica FIFO sobre tu cartera consolidada, sin sustituirlo por cotizaciones de mercado.

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