La reserva de tu cuenta XRP: dinero tuyo que no puedes vender
Especialistas en fiscalidad de criptoactivos en España
Quien tiene XRP en su propio monedero conoce la sensación: el saldo dice una cifra, y al intentar enviarlo todo la cartera se niega. Siempre queda algo atrás.
No es un error ni una comisión oculta. Es la reserva de cuenta del XRP Ledger, y plantea una pregunta fiscal que no aparece en ninguna guía: ¿qué se hace con un saldo que es tuyo pero que no puedes transmitir?
Qué es la reserva y cuánto es
El XRP Ledger exige que cada cuenta mantenga un saldo mínimo inmovilizado para existir en la red. Sirve para evitar que alguien la llene de cuentas vacías.
Los importes cambiaron en diciembre de 2024, cuando los validadores votaron una rebaja del 90 %:
| Concepto | Antes | Desde diciembre de 2024 |
|---|---|---|
| Reserva base por cuenta | 10 XRP | 1 XRP |
| Reserva por cada objeto | 2 XRP | 0,2 XRP |
Los «objetos» son cosas como las líneas de confianza de otros tokens, las ofertas abiertas en el libro de órdenes interno o los NFT. Cada uno inmoviliza su incremento adicional mientras exista.
La respuesta fiscal, en tres puntos
1. Sigue siendo tuyo, así que es patrimonio. La reserva no se transfiere a nadie: está en tu cuenta, a tu nombre, y vuelve a ser disponible si cierras la cuenta o eliminas los objetos que la inmovilizan. A efectos del Impuesto sobre el Patrimonio y, si está en una plataforma que la custodia por ti, del Modelo 721, se valora y se declara como el resto de tu saldo.
2. No genera pérdida patrimonial. Es el error habitual: «tengo 1 XRP que no puedo tocar, lo doy por perdido». No hay pérdida sin transmisión ni sin pérdida de titularidad. Estar bloqueado no es lo mismo que haber desaparecido: la indisponibilidad temporal no es una alteración patrimonial. Es el mismo razonamiento que se aplica a un token que se ha ido a cero.
3. Su coste no se pierde. Esos XRP entraron en tu cartera con un valor de adquisición, y ahí siguen. Cuando la reserva se libere y acabes vendiéndolos, el FIFO los tratará como el lote que sean por su fecha de compra. Si nunca los vendes, ese coste simplemente nunca se consume.
Un matiz sobre la rebaja de 2024
Cuando la reserva base bajó de 10 a 1 XRP, muchos usuarios vieron cómo 9 XRP volvían a ser disponibles de golpe. Eso no es un ingreso ni una renta: no has recibido nada, era tuyo antes y sigue siendo tuyo. Cambió su disponibilidad, no la titularidad. No hay nada que declarar por la liberación en sí; lo declarable llega el día que los transmitas.
El otro problema del XRP: probar lo que pagaste en 2017
XRP tiene una peculiaridad de corpus de titulares: una parte enorme de las posiciones españolas se compró en el ciclo de 2017 y principios de 2018, en plataformas que hoy no existen, con correos que ya no se usan y en euros que nadie apuntó.
Cuando llega el momento de vender, la pregunta de Hacienda es siempre la misma: ¿cuál fue el valor de adquisición? Y el valor de adquisición no se estima a ojo.
Esto no es una anécdota, es el núcleo del cálculo. Sin coste probado, la posición de la Administración en una comprobación tiende a la más desfavorable para ti, y en los casos extremos puede llegar a tratar el importe como ganancia patrimonial no justificada.
Qué sirve como prueba
No existe un documento único obligatorio; vale cualquier medio de prueba admitido en derecho, y lo que convence es la coherencia entre varias fuentes:
- El extracto bancario de la transferencia con la que compraste. Es la pieza más sólida: demuestra un importe en euros y una fecha.
- El correo de confirmación de la operación del exchange, aunque el exchange ya no exista.
- La transacción en la blockchain, con su hash y su fecha, que sitúa la entrada de las monedas en tu dirección.
- Capturas y exports antiguos que hayas conservado, como apoyo del resto.
Si compraste con euros y el banco tiene el movimiento, ya tienes lo esencial. Si compraste con otra criptomoneda, la cadena de prueba se alarga: hay que seguir el rastro hacia atrás hasta el euro original.
Y una recomendación práctica
Si tienes XRP de 2017 sin documentar, reconstruye el historial antes de vender, no después. Con la venta hecha, el plazo de la declaración corriendo y el exchange cerrado, las opciones se reducen mucho. Tenemos una guía específica de cómo reconstruir un historial perdido.
Detalles menores que también cuentan
La etiqueta de destino. Enviar XRP a un exchange sin la destination tag correcta no es una pérdida patrimonial: los fondos siguen existiendo y suelen recuperarse abriendo una incidencia. Solo si se acredita que son irrecuperables cabría plantear una pérdida, y eso exige prueba, no resignación.
El coste de transacción. Cada transacción en el XRP Ledger destruye unos pocos drops. Son importes ridículos, pero forman parte de los gastos inherentes a la operación cuando son atribuibles a una adquisición o a una transmisión.
CriptoHacienda mantiene cada lote de XRP con su fecha y su coste en euros, incluyendo el saldo inmovilizado por la reserva, y aplica FIFO sobre tu cartera completa. Si te falta el coste de las compras antiguas, te señala exactamente qué operaciones están sin documentar.
Más contexto en nuestra página de XRP e impuestos en España.
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